BEPS es el acrónimo de «Base Erosion and Profit Shifting», un plan de acción global para combatir la evasión fiscal y la transferencia de beneficios a países con bajos impuestos.
México, como miembro de la OCDE, ha adoptado las siguientes obligaciones BEPS:
1. Implementar un sistema de reporte país por país para las empresas multinacionales, que permita a las autoridades fiscales identificar y evaluar los riesgos de evasión fiscal.
2. Introducir medidas para evitar la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios, incluyendo la limitación de deducciones fiscales y la eliminación de incentivos fiscales perjudiciales.
3. Fortalecer la cooperación internacional en materia fiscal, incluyendo la implementación de acuerdos de intercambio de información y la participación en el Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información para Fines Fiscales.
4. Mejorar la transparencia y la divulgación de información fiscal, incluyendo la implementación de un registro de beneficiarios finales y la publicación de estadísticas fiscales.
5. Asegurar que los precios de transferencia sean coherentes con los principios internacionales, para evitar la manipulación de precios entre empresas relacionadas.
Estas obligaciones BEPS son parte de un esfuerzo global para combatir la evasión fiscal y garantizar que las empresas paguen impuestos justos en los países donde realizan sus actividades económicas.




