Como regla general estos pagos se realizan de forma mensual tienen como objetivo adelantar parte del impuesto que se deberá pagar al final del ejercicio fiscal con base en el porcentaje de rentabilidad fiscal del ejercido anterior.
El sistema de pagos provisionales busca evitar que los contribuyentes tengan que pagar la totalidad del impuesto al final del año, lo que podría generar una carga financiera significativa.
En cambio, se establece un esquema en el que se realiza un pago anticipado basado en los ingresos obtenidos hasta el momento.
Es posible que los pagos provisionales que se realizan en el ejercicio puedan resultar en exceso al impuesto sobre la renta del ejercido debido a diversas circunstancias atribuibles o no a la empresa como por ejemplo: cancelación de contratos con clientes, costos directos o indirectos adicionales a los esperados, desabasto de bienes provocado por guerra o pandemia, entre otros.
Para estos efectos es posible a partir del segundo semestre efectuar pagos provisionales menores sujeto a autorización por parte de la autoridad fiscal y cubriendo ciertos requisitos.
En caso de que consideren que su empresa se ubica en este supuesto con gusto podemos acompañarles en el proceso de la evaluación de estas alternativa y en su caso de la autorización con la autoridad fiscal.





