El congreso norte americano a aprobado cerca de USD $2 trillones, cómo nueva estrategia para su economía en la siguiente década.
Estos recursos serán dirigidos principalmente a la infraestructura, la industria de semi-conductores y el segmento de energías verdes.
El principal objetivo es industrializar de nuevo a Estados Unidos, mantener los estándares de seguridad nacional y reducir la huella de carbono.
Para alcanzar dichos objetivos los recursos buscarán ser distribuidos de la siguiente manera:
Se destinarán cerca USD $1.2 trillones durante los siguientes 10 años en infraestructura, carreteras, puentes y cables para una nueva nación “verde”.
El objetivo de promover la manufactura de semi-conductores en Norte America, con inversión cercana a las 280 billones de USD.
Sin embargo el monto (dinero) anunciado es solo un anuncio a una gran cantidad de reglas para la producción de batería en Norte America, hasta restricciones a las importaciones de productos tecnológicos.
Parte de las razones del gobierno de José Biden y respuestas a las criticas, radica en reducir la dependencia de China en la producción de tecnología y disminuir el costo de las energías limpias.
Para bien o para mal, la policía de presidente de USA cambiará profundamente a Estados Unidos.





